fuente: www.elperiodicodearagon.com

Esta misma semana, el controvertido proyecto del parque de juego y ocio de Monegros, Gran Scala, entra de lleno en las instituciones europeas. Izquierda Unida, a través de su eurodiputado Willy Meyer, traslada su oposición al proyecto para que Bruselas se posicione. Al mismo tiempo, otro parlamentario europeo, Raúl Romeva, de Los Verdes, ha dirigido una pregunta a la Comisión Europea sobre los daños ecológicos del proyecto en la zona. Y mientras, los promotores siguen sin dar un paso adelante en la compra de los terrenos. Todo ello complica aún más el futuro de esta idea apoyada incondicionalmente desde el Gobierno de Aragón.