Ya hace un año que se presentó por todo lo alto, y a cargo del contribuyente, el proyecto de Gran Scala. Lo que más me llama la atención es que durante este año nadie ha dimitido. Claro que tampoco ha habido GRANDES protestas. Quizá cada pueblo se merece a los gobernantes que tiene. Un saludo a todos aquellos y aquellas, una minoría parece ser, que ni crean castillos en el aire ni viven cegados por los castillos en el aire que sus gobernantes les prometen.

ADIÓS ARAGÓN.